Ranking global
La mejor puntuación sigue alimentando una tabla compartida y el juego usa al rival cercano como objetivo durante la run.
Una activación que convierte el packaging en la puerta de entrada a un juego, una competencia social y un sistema de recompensas.

El público vive entre video corto, redes y videojuegos. La oportunidad no era sumar otro mensaje publicitario a ese entorno, sino usar la lógica del juego para convertir a Oreo en una experiencia.
La dirección estratégica fue simple, si Oreo ya tiene un ritual físico y una identidad lúdica, el producto podía convertirse en el acceso a una experiencia digital que la gente quisiera jugar por decisión propia.
La propuesta parte de un QR en el packaging que abre Oreo Rush directamente en el navegador, sin descargar una app. El jugador corre, salta, junta Oreos, acumula puntos, entra al ranking y vuelve a jugar para mejorar su posición.


Oreo Rush V18 reemplaza la lógica de progreso temporal por sistemas permanentes. El jugador tiene perfil propio, amigos, logros, cosméticos y nuevas formas de competir sin sacar el foco del gameplay.
La mejor puntuación sigue alimentando una tabla compartida y el juego usa al rival cercano como objetivo durante la run.
Cada jugador genera una identidad corta para compartir. El perfil reúne récord, partidas, Oreos, Perfects, combo máximo, tiempo de juego e insignias.
Los jugadores pueden agregarse por OREO ID o invitación, ver su estado y competir en un ranking privado separado del ranking global.
Los logros permanentes desbloquean temas, estelas, marcos e insignias. La personalización vive en Mi Corredor y queda asociada al perfil.
Después de una partida se genera una tarjeta compartible con puntaje, Oreos, Perfects, combo máximo y récord, además de un link para desafiar a otra persona.
Música y efectos por separado, vibración, reducir movimiento, calidad gráfica, FPS, sensibilidad de swipe y configuración de controles táctiles.
La capa social no convierte a Oreo Rush en una red pública. Está pensada alrededor de gente que ya conocés, desafíos concretos y partidas que siguen siendo lo principal.
Una persona crea una sala con código y durante 15 minutos el grupo busca su mejor puntaje. La sala tiene ranking propio y no modifica los premios de la campaña global.
Un amigo puede entrar como espectador y ver una reconstrucción de la run casi en vivo. No se transmite video, se sincronizan estados del juego y el navegador vuelve a dibujar la partida.
El espectador puede mandar stickers durante la partida. El backend limita la frecuencia a una reacción cada 2 segundos y el sistema permite desactivarlas.
Si el estado Live deja de llegar, la vista pasa a “Reconectando” y continúa consultando la sesión. El contador también muestra cuántos amigos están mirando.
La campaña separa recompensa por desempeño y podio. Superar los 30.000 puntos asegura un cupón; el Top 3 obtiene beneficios distintos y el primer puesto se lleva el gran premio.

El juego está desarrollado para navegador y conectado a un ranking persistente. V18 suma perfiles sociales, amistades, salas y sesiones Live sin reemplazar la lógica de campaña que ya existía.
La campaña se administra por rondas. Mientras está abierta, los jugadores compiten; al cerrarla, se determina el podio y el sistema prepara los premios correspondientes. Los ganadores que registraron su mail reciben la comunicación mediante el flujo de Gmail del prototipo.
Las salas privadas mantienen su propio ranking y no alteran el resultado de la campaña global. Así, la competencia social puede crecer sin cambiar la regla principal de los 30.000 puntos ni el podio general.
La presentación se carga desde Canva, así que podés verla acá mismo mientras el equipo sigue trabajando sobre la versión original.